jueves, 29 de septiembre de 2011

sinopsis del nuevo proyecto

Julia se suicidó. 
Nicolás, su pareja, ya no puede seguir pagando el alquiler del departamento en el que vivían, tiene que mudarse. 
El proceso de mudanza convive con su duelo. Objetos y sonidos evocan los recuerdos de Julia.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

referentes




Sir Peter Paul Rubens




Inserts de Colin Firth en el agua:



y se hizo la luz!


el agua es densa, pesada, voluminosa, fuerte, corpulenta, suave, ... un cuerpo como el de un obeso funciona tranquilamente como metafora del agua misma. 
el cuerpo como agua. 
somos agua, de hecho. 
y un cuerpo mas grande alberga mas agua.
pero en si el cuerpo, estos cuerpos, siendo agua. siendo ninfas en algun punto. mezclandose con el medio porque SON el medio. 
tal vez incluso son azules, verdes, marrones, blancos.. son de los "colores" del agua. 
y otro cuerpo, diferente, sea un objeto o una persona de otras caracteristicas corporales se zambulle en ellos.. y ellos lo reciben, lo albergan, lo hacen flotar, lo rodean. 
y se me ocurre que seria interesante falsear un espacio que no fuese una pileta.. 
tal vez hacer algunas tomas en el rio y que el "debajo del agua", por necesidad física lo elaboremos en una pileta. 
que el afuera siempre sea el rio. 

en concreto seria de esta forma:
imágenes en el delta desde una lancha, la lancha frena, se tira el ancla. desde una isla vemos la situacion, hay dos personas en la lancha. una salta de cabeza al rio y es ahi donde entramos en el universo del agua/gordos que rodean, llevan y juegan con esta persona. 
son agua, asi que esta persona no los ve como cuerpos sino que nada normalmente, los siente como agua.
y luego sale, tal vez hace la plancha unos segundos en el agua (podriamos jugar en esa instancia con los gordos sosteniendo el cuerpo de esta otra persona desde abajo del agua mientras hace la plancha)
lo llama la persona de la lancha, vuelve nadando, se sube y se van.
y queda el delta vacio. 


viernes, 2 de septiembre de 2011

vuelta atras

habiendo pasado por la idea de un tríptico que buscaba unir levedad y pesadez como comentario de la condición humana y que incluía
hamacas voladoras en cámara lenta,

planos detalles del cuerpo pasando por diferentes estados emocionales
 y situaciones



volvimos a los "gordos en el agua" retratados de un modo bello, contracultural.

miércoles, 31 de agosto de 2011

y estuvimos hablando de todo esto







y sobre todo lo que pesadez implica (abarcando mucho más que solo la angustia)
que un mismo universo contado de a 4 videos narrativamente inconexos es interesante
que NO al recurso por mero recurso 
que la levedad no tiene porqué ser tan literal

devolución del 29/ago

-La escena es demasiado cinematográfica para lo que implica una instalación como la que venimos pensando, tiene demasiado elementos.


-Que el audio de cada escena (cada pantalla) se escuche por auriculares y que las escenas vayan rotando generaría que una persona tenga que pasar en orden por cada una de las pantallas con escenas y que el resto de los espectadores tengan que esperar su turno para poder ver todo en su completitud.


-La gente en las instalaciones circula y elige a qué y cómo destinar su atención. La imágen de las personas caminando no retendría demasiado tiempo al público.


-Nosotros planteamos que nos interesaba la idea de capturar el caminar de los personajes sobre fondo verde, para luego via chroma poder recortarlos y hacer que circulen de tela en tela, éstas a su vez, a nivel del suelo. Que se  mezclen con los espectadores. Entonces Santiago nos pregunta por qué no hacer que quienes transiten por las pantallas sean los espectadores mismos. Eze le recuerda a Santiago que la consigna es dirigir a personas frente a la cámara. Santiago le retruca que los espectadores pueden ser nuestros actores. Y nos abrió nuevamente el abanico.


-La gente en el agua remitiendo al espacio uterino es un cliché.



esc de un personaje posible

Quietud en la casa, luz de madrugada, solo las agujas del reloj se mueven. Un uniforme de colegio cuelga de una percha a su vez colgada de la manija de la puerta del placard. La mochila está preparada. Una foto en la pared muestra a una chica de unos 12 años, con el pelo castaño trenzado tirante y visitiendo el mismo uniforme de la percha. El cuarto está muy ordenado.
Tic Tac del reloj.
Se mueven las sábanas de la cama. La niña de la foto abre los ojos repentinamente y con la mirada asustada mete la mano izquierda debajo del acolchado. Se queda inmóvil unos segundos mirando el techo. Se destapa con la mano derecha y salta fuera de la cama. Se huele la mano izquierda mirando hacia el colchón. Se queda quieta unos instantes. Se dirige al placard y saca una bombacha, una remera y una toalla. Camina rápido fuera del cuarto. Entra al baño y cierra la puerta detrás de sí.
Pis cayendo en el inodoro, cadena, agua saliendo de un duchador, y para. 
Agua de una canilla, manos refregandose en el agua. 
La niña sale del baño apresurada. Lleva puesta la remera que sacó del placard. 
Entra al cuarto con sábanas dobladas en las manos.
Ruido fuera del cuarto.
Ella mira hacia la puerta y la cierra sigilosamente. Apoya las sábanas en una silla. Prende la luz del velador. Va hacia la cama, quita el acolchado dejándolo sobre la silla de las sábanas y quita de la cama las que están puestas; las deja en el suelo. Saca de un cajón dos toallas más. Con una presiona el colchón varias veces y luego la deja caer junto a las sábanas. Tira desodorante sobre la cama. Estira la segunda toalla sobre la cama. Pone las sábanas limpias. Despliega el acolchado y lo dobla hasta dejarlo ocupando solo los pies del colchón. Levanta del piso las sábanas y la toalla y sale del cuarto. 
Entra al baño y sale con el pijama que primeramente llevaba puesto.
Llega al lavadero,  mete todo en el lavarropas, coloca jabón en polvo y lo pone en marcha. Se sienta en el suelo a esperar. Al poco tiempo comienza a llorar.

sábado, 27 de agosto de 2011

viernes, 26 de agosto de 2011

Angustia existencial Sartreana


Angustia
Sentimiento que acompaña invariablemente al hombre pues es expresión de la conciencia de su inevitable libertad.              
  
  Para Sartre la libertad es la categoría antropológica fundamental: el hombre no es consecuencia de determinismo alguno, ni biológico, ni histórico, ni social, ni teológico; es una consecuencia de lo que él mismo ha decidido ser. Y este ser autor o responsable radical de uno mismo tiene varias efectos en el ámbito de los sentimientos; en “El existencialismo es un humanismo” describe tres afectos que acompañan a la libertad: la angustia, el desamparo y la desesperación.
     
 La angustia: es el sentimiento más importante, hasta el punto de que Sartre llega a declarar que el hombre es angustia. Distingue la angustia del mero miedo: el miedo aparece ante un peligro concreto y se relaciona con el daño o supuesto daño que la realidad nos puede infligir; la angustia no es por ningún motivo concreto, ni de ningún objeto externo, es miedo de uno mismo, de nuestras decisiones, de las consecuencias de nuestras decisiones. Es la emoción o sentimiento que sobreviene con la conciencia de la libertad: al darnos cuenta de nuestra libertad nos damos cuenta de que lo que somos y lo que vamos a ser depende de nosotros mismos, de que somos responsables de nosotros mismos y no tenemos excusas; la angustia aparece al sentir­nos responsables radicales de nuestra propia existencia. Es muy importante también recordar que para Sartre esta conciencia de la responsabilidad se incrementa al darnos cuenta de que nuestra elección no se refiere solo a la esfera puramente individual: todo lo que hacemos tiene una dimensión social; cuando elegimos un proyecto vital estamos eligiendo un modelo de humanidad, no se puede elegir una forma de vida y creer que ésta vale sólo y exclusivamente para nosotros, no se puede desatender a la pregunta ¿y si todo el mundo hiciera lo mismo? Al elegir, afirma Sartre, nos convertimos en legisladores, por ello siempre nos deberíamos decir: “dado que con mi acción supongo que todo hombre debe actuar así, ¿tengo derecho a que todo hombre actúe así?”. Sartre nos recuerda que el sentimiento de angustia lo conocen todas las personas que tienen responsabilidades, y cita el caso del jefe militar que decide enviar a sus hombres al combate, sabiendo que tal vez los envía a la muerte; él es responsable del ataque, elige esta acción y la decide en soledad.
     Podría parecer que la angustia, como miedo ante la elección de una posibilidad, lleva al quietismo o la inacción, pero, señala Sartre, esto no es así, al contrario: la angustia es expresión o condición de la acción misma pues si no tuviésemos que elegir no nos sentiríamos responsables ni tendríamos angustia. La angustia acompaña siempre al hombre, no sólo en los casos de decisiones extremas; sin embargo, cuando examinamos nuestra conciencia observamos que muy pocas veces sentimos angustia. Sartre explica esta circunstancia indicando que en estos casos lo que hacemos es huir de ella adoptando conductas de mala fe, no creyéndonos responsables de nuestras acciones.
     
El desamparo: este sentimiento es una consecuencia de la conciencia de la radical soledad en la que nos encontramos cuando decidimos: el elegir es inevitable, personal e intransferible. No podemos dejar de elegir (incluso cuando optamos por no elegir, elegimos no elegir, elegimos dejarnos llevar por la circunstancia, la pasión o la legalidad); somos nosotros los que elegimos: no vale excusarse indicando que estamos cumpliendo una orden de un superior o un mandato del Estado, siempre podríamos no hacerlo; sólo si no aceptamos nuestra libertad, sólo si nos consideramos como un eslabón más en la cadena causal de las cosas podemos creer que la elección viene de fuera, pero esto es una trampa, es una conducta de mala fe. No cabe refugiarse en la excusa de la fuerza de una pasión, o de la presión de una circunstancia o de la autoridad: somos libres, estamos condenados a ser libres, a elegir, y lo que hacemos depende de nosotros ysólo de nosotros. Nuestra decisión es intransferible y se hace en soledad también en otro sentido: los valores que dirigen nuestra elección los elegimos nosotros, o mejor, los inventamos: no existe una tabla de valores absoluta en la que podamos consultar lo correcto o incorrecto de nuestra decisión, en la que podamos apoyar nuestro juicio moral. Dios no existe, y por no existir Dios no existen valores morales absolutos, independientes de nuestra subjetividad, a priori: “en ningún sitio está escrito lo que debemos hacer; estamos en el plano de lo humano”; Sartre recuerda la frase de Dostoievsky  “si Dios no existiera, todo estaría permitido” y declara que éste es el punto de partida del existencialismo. Todo está permitido si Dios no existe, y no hay excusas de ningún tipo para nuestras acciones. Ninguna moral puede presentar con detalle la conducta que debemos realizar, solo nos cabe inventarnos nuestra moral “el hombre, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inventar al hombre”.
    
  La desesperación: debemos comprometernos con un proyecto, debemos elegir nuestro ser, y esta elección no debe descansar en la esperanza de su realización inevitable pues sólo podemos contar con lo que depende de nuestra voluntad: el mundo no se acomoda necesariamente a nuestra voluntad, siempre hay factores imprevistos, siempre es posible que se trueque nuestra intención en algo totalmente distinto a lo previsto.

PROYECTO FICCIÓN

Existió desde el comienzo una imagen propuesta por una de las integrantes del grupo que buscamos de alguna forma introducir en el proyecto. Aun no sabíamos de que forma, pero siempre estuvo latente. La imagen era la de personas con sobrepeso en el agua, flotando, que desprendiera la sensación de levedad: el contacto de un medio como el agua con un cuerpo de gran volumen. Sin embargo, siempre terminábamos en aquella imagen sin poder definir un todo. ¿De que hablaríamos y como lo contaríamos?

Pensando luego en la tristeza, el pesar, el peso (temas que parecían recurrentes en nosotros), nos dimos cuenta que el agua funciona como un contrapunto, que es un lugar de cobijo, un lugar de calidez, un lugar sin problemas, sin tristezas... un útero. El retorno, el recuerdo de un pasado primero y común a todos los seres humanos que pareciera materializarse cuando una persona se sumerge en el agua.

Pensando en el pesar de una persona (en todas sus formas y manifestaciones) como una angustia propia del hombre, existencial, surgida desde el momento en que comienza a tomar decisiones, luego de la extirpación de su lugar originario -el útero materno- . Esa obligación de adaptarse a su contexto y de saber que todo su devenir y el de otros es consecuencia de sus actos.
(ver el texto de la Angustia existencial Sartreana) 


PALABRAS CLAVES

AGUA.- útero – origen - lugar seguro, solitario, cálido
           - ideal, nirvana, limbo, imposible, inasible, onírico, metafórico
           - levedad, flotación, perdida de peso – cuerpo
           - silencio

PESO - a tierra, real, con cuerpo
           - pesar, dolor, angustia, tristeza, lágrimas
- esfuerzo físico, mental, emocional
- pasado, presente, futuro

ANGUSTIA - dolor, malos tratos
                   - miedo, incertidumbre
                   - tristeza, recuerdos, fantasmas
                   - perdida, sueños, anhelos
                   - relaciones, el otro, los otros
                   - soledad, pertenencia
                   - interior – exterior
                   - hipocresía – resignación 

PUESTA EN ESCENA
4 pantallas, 5 proyecciones. 
La idea seria que tres de las pantallas tengan a su personaje caminando y que en la cuarta arranque la secuencia detonadora de la angustia en el personaje. Al acabar esa secuencia el personaje vuelve a caminar y comienza la secuencia de pesar de otro personaje. 
Ese caminar debe hablar del personaje, los lugares por los que camina tambien. Seria un travelling constante del personaje de perfil siempre en la misma zona del cuadro. 
Javier de Barden en Biutiful es un excelente ejemplo de un caminar caracterizado.
La 5 proyección (que podria hacerse en una pared) tendria el cuadro dividido en 4 y en cada parte cada uno de los personajes solos, flotando en el agua. 

AGUA:
Los personajes en el agua deberían ser filmados solos y preferentemente desnudos.
Las escenas en el agua bastante calmas, pocos movimientos corporales, posicion fetal o variantes que denoten cobijo, calma, dormir. 

ANGUSTIA:
4 personas lidiando con la angustia de formas y detonantes [situaciones de conflicto] diferentes entre si. Cada uno en una pantalla por separado.





REFERENCIAS PARA EL TRATAMIENTO ACTORAL

Biutiful de Gonzalez Iñarritu

La mujer sin cabeza de Lucrecia Martel

Persona de Bergman

Broken Flowers de Jim Jarmusch

REFERENCIA NARRATIVA

corto LOIN DU16ª de Daniela Thomas en Paris Je’t aime